Efecto protector de la melatonina sobre la hipoxia cerebral y hepática.

 

Sergio D Paredes

 

El daño cerebral es un problema grave causante de importantes reducciones en la calidad de vida de los pacientes y tiene una considerable repercusión socio-económica. La isquemia produce una disminución del ATP neuronal y además incrementa los procesos oxidativos y la inflamación asociada, lo que aumenta también la apoptosis. Todos estos elementos son responsables de la patogénesis de las lesiones cerebrales isquémicas. Por otro lado, el factor limitante de la viabilidad de los trasplantes hepáticos es también la lesión por isquemia-reperfusión, donde el daño oxidativo generado por la reanudación del aporte de sangre juega un papel fundamental. Es sabido que la melatonina, un potente secuestrador de radicales libres y antioxidante de amplio espectro, que además lleva a cabo acciones antiinflamatorias indirectas, atenúa el daño celular secundario a la interrupción transitoria del suministro de sangre al tejido y la reoxigenación subsiguiente, incapacitando a los radicales libres que se generan en abundancia durante la isquemia-reperfusión. Sin embargo, los posibles efectos protectores de la melatonina en individuos de edad afectados por procesos isquémicos no son del todo conocidos.

La lesión cerebral generada en un modelo experimental de ratas Wistar jóvenes, maduras y viejas provocó una alteración significativa de los biomarcadores de inflamación (TNF-α, IL-1β), apoptosis (BAX, BAD, Bcl-2), supervivencia celular (SIRT1) y gliosis (GFAP) tanto en la corteza e hipocampo ipsilaterales como en las mismas áreas del hemicerebro contralateral. En relación a la isquemia-reperfusión hepática experimental en ratas Wistar jóvenes y viejas y Zucker, los resultados mostraron que tanto las transaminasas como las citocinas e indicadores de estrés oxidativo y marcadores apoptóticos analizados (TNF-α, IL-1β, IL-10, MCP-1, IFN-γ, iNOS, eNOS, BAD, BAX, Bcl-2, AIF, NFκB, PCNA) también presentaban alteraciones significativas con la isquemia, que fueron más evidentes en relación a la edad y el estado de obesidad de los animales. La administración de melatonina fue capaz de contrarrestar la inflamación y la apoptosis en las lesiones por hipoxia de los modelos de experimentación utilizados. Por tanto, la melatonina podría ser un tratamiento eficaz en la mejora de la función neuronal y hepática tras cualquier tipo de lesión como consecuencia de un proceso de isquemia-reperfusión.